El "Pacto de Unión"; la fallida unificación de los Reinos Cristianos Peninsulares.

Este proyecto de unificación, denominado  “PACTO DE UNIÓN”, que consistía en trasmitir a Alfonso I el Batallador, con la prerrogativa imperial que tuviese su suegro, la potestad real en Castilla y León chocaría con una fuerte oposición entre la alta nobleza castellana y gallega.En el fracaso del proyecto influyeron muchas y diversas causas, entre ellas se destaca la oposición de los caracteres opuestos de ambos cónyuges; los intereses materiales de los nobles, sobre todo  los del conde de Traba y el arzobispo Gelmírez; y asuntos eclesiásticos en los que se insinuaba que dicho matrimonio podría ser ilegítimo a causa del parentesco (por intervención del arzobispo de Toledo).