El terror como herramienta en la expansión del Imperio Otomano.
Durante los siglos finales de la Edad Media y el inicio de la Edad Moderna, Europa se enfrentó a un enemigo que no solo avanzaba territorialmente, sino que transformaba las formas de hacer la guerra. Desde el sureste del continente, el Imperio Otomano se expandía por los Balcanes, incorporando territorios como Serbia, Bulgaria, Grecia, Albania o Bosnia-Herzegovina, y poniendo en jaque el equilibrio político europeo.
Más allá de sus conquistas, el éxito otomano residió en una maquinaria militar eficaz y adaptable. Entre sus múltiples cuerpos armados, algunos adquirieron una fama que trascendió el campo de batalla. Es el caso de los deliler, también conocidos como akıncı, tropas irregulares de caballería ligera cuya función principal no era solo combatir, sino desorganizar, intimidar y sembrar el miedo.

El Imperio Otomano y la guerra de frontera
El Imperio Otomano surgió a finales del siglo XIII como uno de los pequeños estados turcos de Asia Menor, tras la decadencia del Imperio selyúcida. Bajo el liderazgo de Osmán I y sus sucesores, los otomanos fueron absorbiendo otros principados turcos y resistieron las invasiones mongolas.
La expansión se aceleró entre los siglos XIV y XV, especialmente a expensas del Imperio bizantino y de los reinos balcánicos. La toma de Constantinopla en 1453, bajo el reinado de Mehmed II, marcó un punto de inflexión: el Imperio Otomano se consolidaba como una potencia de primer orden.
En su momento de máximo esplendor, entre los siglos XVI y XVII, el Imperio se extendía por tres continentes, desde el sureste europeo hasta el norte de África y Oriente Próximo. Gobernaba directamente 29 provincias y mantenía estados vasallos como Moldavia, Valaquia o Transilvania. Este vasto territorio solo podía sostenerse mediante un ejército eficaz, flexible y profundamente jerarquizado.

El ejército otomano: eficacia y adaptación
La fuerza militar otomana se basaba en un complejo sistema de reclutamiento, concesión de feudos (timar) y cuerpos especializados. El ejemplo más conocido son los jenízaros, infantería de élite y guardia personal del sultán. Sin embargo, junto a estas tropas regulares, existían unidades irregulares fundamentales para la guerra de expansión.
Entre ellas destacaban los akıncı, caballería ligera sin salario fijo ni feudos, cuyos ingresos procedían del botín y el saqueo. Su función era actuar como vanguardia, exploradores y fuerzas de choque en los territorios fronterizos, preparando el terreno para el avance del ejército regular.

¿Quiénes eran los deliler?
El término deliler puede traducirse como “los locos”, un apodo que refleja tanto su temeridad como su función simbólica. Estas tropas estaban integradas mayoritariamente por guerreros turcomanos descendientes de los antiguos ghazis, combatientes de frontera, a los que se sumaban mercenarios, aventureros y soldados de fortuna.
Su misión no consistía en mantener posiciones, sino en golpear rápidamente, retirarse con velocidad y desmoralizar al enemigo. Para ello utilizaban tácticas heredadas de la guerra nómada: ataques relámpago, disparo de flechas a caballo y evitación del combate frontal contra caballería pesada.

El terror como estrategia militar
Uno de los rasgos más llamativos de los deliler era su indumentaria. Vestían ropas coloridas y portaban elementos diseñados para causar impresión: alas de águila en la espalda, cascos con cuernos, pieles de leopardo. Este aspecto, unido a su comportamiento audaz y a menudo suicida, tenía un objetivo claro: atemorizar al adversario antes incluso del combate.
No se trataba de simple excentricidad, sino de una forma temprana de guerra psicológica. La presencia de los deliler anunciaba saqueos, destrucción y ataques inesperados contra poblaciones y guarniciones fronterizas. No se sometían a los tratados de paz y actuaban incluso en tiempos de tregua, lo que reforzaba su imagen de amenaza constante.
Declive y desaparición
El sistema akıncı funcionó eficazmente entre los siglos XIV y XVI, coincidiendo con la fase expansiva del Imperio. Sin embargo, a finales del siglo XVI, tras derrotas como la sufrida en Hungría en 1595, estas tropas fueron diezmadas y progresivamente sustituidas por otros cuerpos irregulares, como los deli y los bashi-bozouk.
Al detenerse la expansión territorial en Europa, los akıncı perdieron su razón de ser y su principal fuente de ingresos. Finalmente, fueron disueltos por el gran visir Koca Sinan Pachá, aunque restos de este sistema subsistieron hasta el siglo XIX en algunas provincias balcánicas.
De la historia al mito
Con el tiempo, los deliler dejaron de ser solo una realidad militar para convertirse en figuras míticas dentro de la cultura otomana. Su memoria fue idealizada en canciones populares de frontera (Serhad Türküleri), poemas y relatos que exaltaban su valor y sus hazañas.
Durante el siglo XIX, el Romanticismo contribuyó a reforzar esta imagen legendaria, como puede verse en el poema Akıncılar de Yahya Kemal. Incluso en la cultura contemporánea, su figura ha sido recuperada, como demuestra la película Deliler (2018), que recrea su enfrentamiento con uno de los enemigos más mitificados del Imperio Otomano: Vlad Țepeș, conocido como Drácula.

En 2018 una productora turco-alemana realizo una película con el título «Deliler», donde relata una batalla de estos guerreros contra uno de los temidos enemigos del Imperio Otomano, Vald Tepes apodado «Draculea», reviviendo de esa forma viejos mitos.
Los deliler encarnan una forma de entender la guerra en la frontera: movilidad, violencia simbólica y terror como herramienta política. Más allá de su eficacia militar, su importancia radica en cómo contribuyeron a construir la imagen del Imperio Otomano en la Europa cristiana, alimentando miedos, mitos y relatos que perduraron durante siglos.
La historia de estas tropas nos recuerda que la guerra no se libra solo con armas, sino también con símbolos, narrativas y percepciones.
Bibliografía:
– https://arrecaballo.es/edad-moderna/el-imperio-otomano/el-ejercito-del-imperio-otomano/
- De Bunes Ibarra, Miguel Ángel (2015) EL IMPERIO OTOMANO (1451-1807). Editorial Síntesis.
- Romero García, Eladio y Romero Catalán, Iván (2017) BREVE HISTORIA DEL IMPERIO OTOMANO. Editorial Nowtilus.